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La Mejorana o la niña sin padres que triunfó en el baile

La Mejorana fue la madre de Pastora Imperio y del guitarrista Víctor Rojas Monge. Se llamó Rosario Monge Monge (Cádiz, 1858 - Madrid, 1920) y revolucionó el baile flamenco en Sevilla en los ochenta del s. XIX. Llegó a ser la gran atracción de los cafés cantantes de Silverio y El Burrero.

La Mejorana fue la madre de Pastora Imperio y del guitarrista sevillano Víctor Rojas Monge. Se llamó Rosario Monge Monge y revolucionó el baile flamenco en Sevilla a principios de los ochenta del siglo XIX. Llegó a ser la gran atracción de cafés cantantes como los de Silverio y Manuel Ojeda El Burrero, el primero de la calle Rosario y el segundo de la calle Tarifa, con una segunda etapa en Sierpes. Fueron los dos grandes cafés flamencos de Sevilla, por los que pasaron todas las primeras figuras del cante, el baile y el toque.

Rosario La Mejorana fue una de ellas. Una bailaora y cantaora que trajo de Cádiz, del Barrio de la Viña, donde nació, la gracia y la majestad de aquella ciudad. Su manera de mover los brazos, el contoneo provocativo de sus caderas, el compás y su exótica belleza la hicieron triunfar pronto en la capital andaluza junto a otras célebres bailaoras como su paisana Gabriela Ortega –la madre de Joselito y Rafael El Gallo–, Concha la Carbonera, Dolores Jiménez La Pitraca, Mariquita Malvido o Isabel Santos.

 

«Mi madre era la Mejorana, la mejor artista de baile flamenco que pisó los tablaos. La que ha movido los brazos con más salero en el mundo. De ella nació todo el baile flamenco. Ella ha sido el tronco, y de él nació este tronquillo» (Pastora Rojas Monje)

 

La Mejorana, en el centro, junto a sus hijos Pastora Imperio y Víctor Rojas. ‘Arte y artistas flamencos’, libro de Fernando el de Triana, 1935.

 

Aunque fue sobre todo una gran bailaora, de las mejores del siglo XIX (Cádiz, 1858 – Madrid, 1920), La Mejorana fue también una buena cantaora de cantiñas, tangos y juguetillos gaditanos. Era una festera nata y esta faceta se ha destacado pocas veces. Hace ya mucho tiempo que realicé una importante investigación para localizar su partida de bautismo y demostrar que de verdad nació en el Barrio de la Viña de Cádiz, algo que no se sabía con certeza. Lo primero fue buscar su boda con el sastre sevillano Víctor Rojas Teresa y en el expediente aparecía como viuda de Claudio Rivera Morón, del Puerto de Santa María, con quien se casó en Cádiz en 1875.

 

Partida de bautismo que la Mejorana presentó a la iglesia cuando se casó en 1875. 1858. Archivo Bohórquez.

 

Al casarse, la bailaora tuvo que aportar su partida de bautismo y ahí aparecían sus padres, José Alonso Monge Heredia y Dolores Monge Jiménez, naturales de Cádiz. Constaba que había nacido el 1 de mayo de 1858 en el número 16 de la calle Patrocinio, en pleno Barrio de la Viña. No obstante, la avanzada edad de los padres me hizo sospechar que había algo raro en el documento sacramental. Y también que la niña no viviera con ellos. ¿Era una niña de la cuna? En efecto, localicé luego una partida de nacimiento de una María del Rosario, de padres desconocidos y nacida el 1 de febrero de 1858, bautizada el día 9 de ese mismo mes en la Parroquia de San Lorenzo de la Tacita de Plata. Todo cuadraba.

 

En esta casa de la calle Patrocinio (Barrio de La Viña, Cádiz), nació Rosario La Mejorana el 1 de febrero de 1858. Archivo Bohórquez.

 

También me hizo sospechar que era de origen familiar desconocido el hecho de que a la hora de empadronarse no tuviera claro quiénes fueron sus padres, poniendo unas veces unos nombres y otras, otros diferentes. Pues sí, la gran bailaora y cantaora de la Viña era una niña de padres desconocidos, que en su partida de bautismo aparece como hija del matrimonio ya citado. ¿Pudo ser hija de una de las hijas de este matrimonio y del cantaor gaditano Curro Dulce, como se supone por una noticia que localizó el investigador de Cádiz Javier Osuna? ¿Acaso hija de una menor y criada por sus abuelos?

 

La afamada cupletista conocida por La Imperio, que hoy embarca en nuestro puerto para La Habana, contratada con 50 pesos oro diario, es hija de nuestra paisana, la que fue famosa bailarina, y nieta por tanto del graciosísimo y sin par Curro Dulce.

(Diario de Cádiz, 30 de abril de 1908)

 

Reseña en el Diario de Cádiz, 1908. Archivo Javier Osuna.

 

Esta gacetilla da a entender que era hija del célebre cantaor gitano, que en 1858 era un hombre casado con la gaditana Rufina Fernández Espeleta. ¿Podría ser otro Curro Dulce, y no el cantaor?

 

«La Mejorana fue con toda seguridad una niña prodigio del baile, porque en 1882, con solo 24 años, era ya muy popular como artista y se la rifaban los cafés cantantes, en especial los de Silverio y el Burrero»

 

Partida de nacimiento de Rosario La Mejorana. Archivo Bohórquez. Hija de padres desconocidos. 

 

Su boda con el sastre sevillano Víctor Rojas Teresa

Cuando la bella Rosario Monge La Mejorana llegó a Sevilla, en el inicio de los ochenta del XIX –esto no quiere decir que no debutara a finales de la década anterior–, enseguida impactó por su belleza y arte y se la rifaban los toreros. Uno de los que se quedó prendado fue El Gallo, padre de Rafael y Joselito Gómez Ortega, que al final se enamoró de Gabriela Ortega Feria, otra bailaora de tronío, de Cádiz también y rival de la Mejorana en los tablaos. No obstante, parece ser que entre el Gallo y la Mejorana hubo un apasionado romance.

No era cierto cuando se decía que la Mejorana y Víctor Rojas se casaron en 1881, porque Rosario era aún una mujer casada, aunque separada, con el portuense Claudio Rivera Morón, con quien vivió en la calle Descalzos de la ciudad gaditana del Puerto. Se casó con él en Cádiz, en 1875, cuando tenía solo 17 años, pero se ve que el matrimonio hizo aguas porque al poco tiempo estaban cada uno por un lado. Fue el momento para pensar en dedicarse al baile y afincarse en Sevilla, donde en aquellos años había que doctorarse en flamenco de calidad.

 

Padrón del Puerto de Santa María, con La Mejorana viviendo en esa ciudad gaditana junto a su marido Claudio Rivero Morón. Archivo Bohórquez.

 

Viuda joven, con veintitantos años, era presa fácil de algún galán y Víctor Rojas, sastre de toreros, un hombre atractivo y de buena posición, no tardaría en enamorar a la bella bailaora y vivir con ella, aunque solo amancebados. Él con Rosario, y su hermano Francisco con la cantaora malagueña Juana Escalona Bernal La Juanaca. O sea, que a los hijos de Joaquín Rojas y Pastora Teresa les gustaban las flamencas. Víctor tuvo que ser un caso especial porque tenía una hija desde 1872, María Rosario Rojas Valenzuela, con la sevillana Dolores Valenzuela Vázquez. No estaban casados. De hecho, ella aparece casada ya en 1875 con Felipe Benigno González viviendo en la calle Alhóndiga de Santa Catalina, pero sin la niña, que pudo haber muerto o se quedó con ella Víctor. No lo he investigado porque no me parece relevante.

 

Dolores Valenzuela, ya casada con Felipe Benigno en 1875 y viviendo en la calle Alhóndiga de Santa Catalina, Sevilla. Archivo Bohórquez.

 

«La Mejorana pasó los últimos años de su vida siendo la madre de Pastora Imperio, tranquila en lo personal y en lo económico. Murió en Madrid en 1920, con 62 años, dejando el indeleble recuerdo de una manera de bailar que siguieron la Macarrona, la Malena y su propia hija entre otras artistas»

 

Nacimiento de Pastora Imperio

Viviendo ya juntos, Rosario y Víctor traen al mundo a Pastora Rojas Monge, la que con el tiempo sería una gran artista del baile y la canción andaluza, como fue Pastora Imperio. Se produjo el nacimiento en 1885, cuando vivían en la céntrica calle Confitería, 52, la actual calle Huelva, en la Alfalfa y a escasos metros de donde nació Silverio Franconetti. En la partida de nacimiento, Víctor reza como soltero, luego no se llegó a casar con Dolores Valenzuela Vázquez, y tardaría en hacerlo con la Mejorana, solo cuando sabía que se iba a morir y quería dejar formalizada la relación.

 

En la ciudad de Sevilla, a las siete de la tarde del día 16 de abril de mil ochocientos ochenta y cinco, ante el Sr Don Ricardo Franco y Lozano, Juez Municipal suplente del Distrito del Salvador de la misma, y Don José Quiroga y Mata, Secretario del Juzgado, compareció Don Víctor Rojas y Teresa, natural de Sevilla, provincia de ídem, de treinta y tres años de edad, de estado soltero, de profesión industrial y de esta vecindad, calle Confiterías, número9 52, presentando con objeto que se inscriba en el Registro Civil una niña y al efecto como padre de la misma, declaró. Que dicha niña había nacido en su domicilio el día 13 de corriente a las tres de la tarde. Que es hija natural del declarante. Presente también Dª Rosario Monge y Monge, natural de Cádiz, mayor de edad y en el mismo domicilio, hizo igual declaración que el anterior, manifestando que la expresada niña era hija de ambos. Nieta por línea paterna de Don Joaquín Rojas y Dª Pastora Teresa, naturales de Sevilla, el primero difunto. Y por línea materna de Don José Monge y de Dª Ana Monge, naturales de Cádiz, difuntos. Y que a la expresada niña se le ha de poner por nombre Pastora.

 

Pastora Imperio fue bautizada en la Parroquia de San Isidoro el día 5 de abril de 1885, siendo los padrinos Francisco Díaz García (seguramente el torero gaditano Paco Oro) y Juana de Vargas y Seda, casados y vecinos de Cádiz. Si no han reparado, la madrina fue nada más y nada menos que la célebre Juana la Macarrona, que no estaba casada.

 

«Pues sí, la gran bailaora y cantaora de la Viña era una niña de padres desconocidos, que en su partida de bautismo aparece como hija del matrimonio Francisco Monge Heredia y Dolores Monge Jiménez. ¿Pudo ser hija de una de las hijas de este matrimonio y del cantaor gaditano Curro Dulce?»

 

Dolores Valenzuela Vázquez, la madre de la hija de Víctor, viviendo en San Bernardo en 1895, con hijos de un tal Benigno de apellido y Rosario Rojas. Archivo Bohórquez.

 

Nacimiento de Víctor Rojas Monge

Víctor Rojas Monge, el conocido guitarrista y hermano de Pastora Imperio, nació el 17 de marzo de 1889, dos meses antes de la muerte de Silverio, en la calle Conde de Torrejón. El padre y la madre rezaban aún como solteros, a pesar de que algunos estudiosos, y estudiosas, aseguraban que se habían casado en los ochenta. Curiosamente, el niño no fue inscrito en el Registro Civil hasta el 9 de agosto de 1911, como publicó Daniel Pineda Novo en Flamencos, documentos para su historia (Cáceres, 2016), su último libro.

Muy enfermo Víctor Rojas Teresa, el sastre de los toreros, decidió que había llegado la hora de casarse con la mujer de su vida, a la que por cierto hizo sufrir lo suyo. Había que arreglar las cosas de manera legal y la boda civil tuvo lugar en el propio domicilio del matrimonio, calle Gerona, 32, de Sevilla.

 

En Sevilla a dieciséis de Mayo de 1912, hallándome yo, el infrascrito Don Rafael García Muñoz, Delegado del Señor Juez Municipal del Distrito de San Vicente de esta Capital, en la casa número treinta y dos de calle Gerona, adonde me trasladé para asistir a la celebración del matrimonio convenido entre Vito (sig) Rojas Teresa y Rosario Monje y Monje y en virtud de expresada delegación, declaro: que a mi presencia a procedido el Presbítero Don Antonio Rojas Cordobés a unir en matrimonio canónico a los referidos Vito Rojas y Teresa, de edad de sesenta años, soltero, sastre, natural de esta ciudad, hijo de Joaquín y de Pastora, naturales de Sevilla, y a Rosario Monge y Monge, de edad de cincuenta y dos años, natural de Cádiz, viuda y de esta vecindad, domiciliados en calle Gerona, número 32, hija de José y de María, naturales de Cádiz, habiendo asistido al acto como testigos los mayores de edad y de esta vecindad José López Domínguez y Gregorio Suárez Monje. La contrayente manifestó ser viuda de Claudio Rivera Morón, que falleció en puerto de Santa María en octubre de mil ochocientos ochenta y tres.

 

Nacimiento de una hija de Víctor Rojas Teresa con una Valenzuela sevillana en enero de 1872, cuando la Mejorana tenía solo 14 años y vivía en Cádiz. Archivo Bohórquez.

 

Los testigos fueron José López Domínguez, el Niño de la Isla, y Gregorio Juárez Monge, abuelo materno de Manolo Caracol y nieto de Antonio Monge Rivero El Planeta. Aunque equivocan el primer apellido, constando Suárez, era en realidad Juárez.

Fue casarse y morir, aquel sastre de toreros que, según su hija, vistió a Cúchares, Reverte y Bienvenida:

 

– ¡Uy!… Mi padre era un sastre muy conocido que hacía ropa a los toreros. “Cúchares” no vistió más trajes que los que le hizo mi padre. También “Reverte” y “Bienvenida”. ¡Qué sé yo cuántos! Pues no me acuerdo bien, porque yo era entonces muy chiquitilla.

(La Nación, 1918. El Caballero Audaz)

 

Ana Monge La Cachuchera, tía de La Mejorana. Archivo Bohórquez.

 

Sobrina de Ana Monge La Cachuchera

La vida artística de la Mejorana comenzó en Cádiz al lado de su tía La Cachuchera, cantaora de soleares y cantiñas, que, según Aurelio de Cádiz, tenía a Silverio Franconetti entre sus más grandes admiradores. ¿Quién fue la Cachuchera? En mi opinión y tras investigar mucho a esta familia de la Viña, era Ana Monge Heredia, hermana de José Alonso Monge Heredia, el padre adoptivo de Rosario. Esta mujer vivió casi toda su vida en la calle San Leandro, del barrio de la Viña, unas veces con sus padres y otras con su hermano Juan, viudo con una hija. También aparece sola a veces y constaba como “vendedora” en algún padrón. Vendedora de chorizos de tripa culera, llamadas también cachucheras en la provincia de Cádiz. Significa igualmente fabricante de gorras, pero no creo que esta familia se dedicara a eso, sino más bien a vender chorizos en la plaza de abastos, que ellos mismos fabricaban en casa. Los Monge Heredia eran al parecer los Cachucheros de la Viña, y Ana era la Cachuchera, tía de la Mejorana y posiblemente su mentora.

 

«La vida artística de la Mejorana comenzó en Cádiz al lado de su tía La Cachuchera, cantaora de soleares y cantiñas, que, según Aurelio de Cádiz, tenía a Silverio Franconetti entre sus más grandes admiradores»

 

Niña prodigio del baile

La Mejorana fue con toda seguridad una niña prodigio del baile, porque en 1882, con solo 24 años, era ya muy popular como artista y se la rifaban los cafés cantantes, en especial los de Silverio y el Burrero. Su hija Pastora definió su estilo como nadie:

 

-Mi madre era “la Mejorana”, la mejor artista de baile flamenco que pisó los “tablaos”; la que ha movido los brazos con más salero en el mundo. De ella nació todo el baile flamenco. Ella ha sido el tronco, y de él nació este tronquillo que, bueno ó malo, está muy conforme, porque con ser hija de ella ya tengo bastante.

(La Nación, 1918. El Caballero Audaz)

 

En efecto, coinciden no pocos estudiosos en que su llegada a Sevilla fue vital para que hubiera una revolución en el baile flamenco en la capital andaluza.

“No era mejor que las mejores, pero no había ninguna mejor que ella”, dijo Fernando el de Triana en Arte y artistas flamencos (Madrid, 1935), quien la vio bailar. “Su cara era blanca como el jazmín”, dijo también alabando su gran belleza. Y referente a su baile, dejó escrito:

 

Cuando salía bailando y terminaba la falseta, hacía una parada en firme, y al compás de la fiesta (de palmas sordas), se cantaba ella misma estos juguetillos, que a la vez bailaba, y, mientras tanto, había cristianos que se limpiaban la baba cuatro o cinco veces, pues, sin darse cuenta, se quedaban embobados.

 

Yo soy blanca, y te diré
la causa de estar morena:
que estoy adorando a un sol
y con sus rayos me quema.
Dormía un jardinero a pierna suelta;
dormía y se dejaba la puerta abierta.
Hasta que un día
le robaron la rosa que más quería.

 

Al parecer, el sastre Víctor Rojas no era muy partidario de que su mujer bailara en los cafés y ella lo dejó por complacer a su compañero. Era un buen sastre y ganaba dinero sobrado para que la familia viviera bien. Nunca sabremos si ella era o no feliz en los escenarios, parece que sí, porque llegó a separarse de él por este motivo. En 1895, cuando Pastora Imperio tenía solo 10 años, Víctor Rojas aparece empadronado viviendo solo con su hija en la Plaza de la Constitución, hoy San Francisco, donde murió Silverio en 1889. Seguramente ella se llevó a su hijo Víctor para vivir apartada del sastre y hacer su vida, aunque por poco tiempo. La enfermedad de él los unió de nuevo y se afincaron en Madrid para que pudiera curarse, que fue donde Pastorita comenzó a bailar para ayudar a sus padres.

Tras una existencia muy agitada, de éxito y de penas, que de todo hubo, la Mejorana pasó los últimos años de su vida siendo la madre de Pastora Imperio, tranquila en lo personal y en lo económico. Murió en Madrid en 1920, con 62 años, dejando el indeleble recuerdo de una manera de bailar que siguieron la Macarrona, la Malena y su propia hija entre otras artistas.

 

Ana Monge Heredia La Cachuchera viviendo en la calle San Leandro con su hermano Juan y una hija de éste, 1868. Archivo Bohórquez.

 

 

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Crítico de flamenco, periodista y escritor. 40 años de investigación flamenca en El Correo de Andalucía. Autor de biografías de la Niña de los Peines, Carbonerillo, Manuel Escacena, Tomás Pavón, Fernando el de Triana, Manuel Gerena, Canario de Álora...

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