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La Casa de Antonio el Fillo

En cada sarao que hubiera en Triana aparecían juntos El Planeta y El Fillo, como maestro y discípulo. Por ejemplo, en la famosa fiesta que describe Serafín Estébanez Calderón en 'Un baile en Triana'. Antonio El Fillo nació en San Fernando, Cádiz, en 1806 y murió en Triana en 1854. Fue un cantaor con gran prestigio en toda Andalucía.

Antonio el Fillo

Durante más de un siglo y hasta hace poco tiempo, el único Fillo que conocíamos era Francisco Ortega Vargas, el compañero de María la Andonda, según Demófilo y testimonios populares. En algunos libros se dudaba entre Francisco o Diego como su verdadero nombre, y entre el Puerto de Santa María y Puerto Real como el lugar de su nacimiento. En 1965, don Rafael Belmonte, director de la Tertulia Flamenca de Radio Sevilla, se refería a “Antonio el Fillo” en una conferencia dada en la Universidad de Sevilla. No se equivocó. Su nombre era Antonio y no Francisco o Diego. Don Rafael era hermano del gran torero Juan Belmonte y, criado en Triana, escucharía hablar muchas veces del popular cantaor de San Fernando, que vivió en el arrabal desde 1828 a 1854. Es decir, casi toda su vida. Aún hoy, si hablas con los más viejos del barrio te dicen que se hizo popular con la Toná de los Pajaritos, como nos confirmó uno de los hijos de Manuel Gagancho, Antonio, en las páginas de ABC de Sevilla.

La primera vez que sospechamos que el verdadero Fillo no era Francisco, sino su padre, Antonio Ortega Heredia, de San Fernando, fue leyendo una entrevista al torero trianero Cagancho, en la que decía que su bisabuelo era el Fillo, “el mejó der mundo”. Localizamos la partida de bautismo de su madre y, en efecto, su abuelo era Antonio Ortega Heredia, de San Fernando. Y cuando estábamos a punto de desvelar el misterio, el joven investigador Luis Javier Vázquez Morilla confirmó que el verdadero Fillo era este y no su hijo Francisco, por una gacetilla en la prensa de la época en la que se implicaba a un Antonio Ortega Heredia (a) El Fillo, en un crimen cometido en Alcalá de Guadaíra.

Como el citado investigador moronero había acumulado ya abundante información sobre este isleño gitano y su familia, afincada en Triana, dejamos el asunto y reservamos nuestra propia documentación para la publicación de Pioneros del Flamenco. Gracias a Luis Vázquez se sabe ya hoy que el Fillo que estuvo en la célebre fiesta flamenca que relató Serafín Estébanez Calderón El Solitario en sus Escenas andaluzas (El Heraldo, 1842) no era el Francisco Ortega Vargas de Demófilo, sino su padre.

 

«El torero Cagancho no mintió al decir que el Fillo era su bisabuelo materno, por si se pudiera pensar que fue un farol del calé trianero. “El mejó der mundo”, adjuntó, situándolo en el cante muy por encima de su bisabuelo paterno, Tío Antonio Cagancho»

 

Investigando a los Cagancho de Triana en mi propio archivo para el trabajo ya referido sobre el flamenco en Sevilla, encontré una entrevista al célebre torero Joaquín Rodríguez OrtegaCagancho, en Destino, del 20 de septiembre de 1947. En esta entrevista, de 1947, el autor, César del Arco, le preguntaba al ya famoso torero:

 

– Lo de “Cagancho”, ¿de dónde le viene?
– De “mu” lejos; todos los antepasados fueron “cantaores”; apunte: mi bisabuelo materno, “El Fillo”, el “mejó der mundo”; mi bisabuelo paterno, el “Señó” Antonio “Cagancho”; mi abuelo, el “Señó Manué”, “Cagancho”; y mi padre el “Señó” Joaquín Rodríguez, “Cagancho”, y yo.

 

Esta respuesta del torero calé no tiene desperdicio alguno y demuestra con toda seguridad quién fue el verdadero Fillo. Solo había que buscar al bisabuelo materno del torero para comprobarlo, y es lo que hicimos. Seguimos el mismo proceso que llevamos a cabo para buscar a Antonio el Planeta. Primero, localizar la partida de bautismo del célebre matador del número 4 de la calle Evangelista, que nació el día 17 de febrero de 1903 en esta flamenquísima calle de Triana. En el documento sacramental constaba como su abuelo paterno Manuel Rodríguez García, El Señó Manuel Cagancho. Y como abuelo materno, Francisco Ortega Vargas, uno de los hijos de Antonio Ortega Heredia. El Francisco Julián que, según ya aportó Luis Javier Vázquez, nació en Triana en 1840.

 

'Un baile en Triana' (1850), de Francisco de Paula Escribano Liñán.

‘Un baile en Triana’ (1850), de Francisco de Paula Escribano Liñán.

 

«Está claro que Antonio El Fillo fue un cantaor con gran prestigio en toda Andalucía, aunque tuvo escasa actividad como profesional del cante. Herrero de profesión, se dedicó a eso toda su vida y seguramente no pasó de cantar en fiestas privadas, como el Planeta»

 

Herrero y cantaor

El siguiente paso fue localizar en el Registro Civil de Sevilla la boda de este hijo de El Fillo, que se casó con María Santos Bermúdez Reyes, del pueblo sevillano de Santiponce, en la Parroquia de Santa Ana de Triana, en noviembre de 1871. En este documento constan como padres del contrayente Antonio Ortega Heredia, de San Fernando, y Leandra Vargas Filigrana, de Sevilla. Por tanto, el torero Cagancho no mintió al decir que el Fillo era su bisabuelo materno, por si se pudiera pensar que fue un farol del calé trianero. “El mejó der mundo”, adjuntó, situándolo en el cante muy por encima de su bisabuelo paterno, Tío Antonio Cagancho; de su abuelo, el Seño Manuel Cagancho; y de su padre, Joaquín Rodríguez Vargas Cagancho.

La verdad es que del primer Fillo, el de Estébanez, se sabe aún muy poco, aunque gracias a Luis Javier Vázquez Morilla sabemos ya muchas cosas de su vida. Está claro que fue un cantaor con gran prestigio en toda Andalucía, aunque tuvo escasa actividad como profesional del cante. Herrero de profesión, como sus hermanos Andrés, Francisco y Juan, se dedicó a eso toda su vida y seguramente no pasó de cantar en fiestas privadas, como el Planeta, de quien se supone que fue seguidor. Pasó la mitad de su vida en Triana, donde se casó y se cargó pronto de hijos.

Como vivió hasta 1854 en el arrabal sevillano, el año en que murió, seguramente fue referencia para algunos cantaores de aquel tiempo como Antonio Cagancho o Francisco la Perla. Y para el propio Silverio. Sin embargo, pensamos que pudo influir más en Silverio su hijo Francisco que Antonio Ortega, aunque fueran de la misma edad. Por una sencilla razón. Silverio nació en 1831, cuando el Fillo llevaba tres o cuatro años viviendo en Triana. Como Franconetti se afincó en Morón con su familia cuando tenía 9 o 10 años, no pudo tratar al cantaor gitano en Sevilla. Lo pudo hacer en Morón, pero el Fillo que vivió en este pueblo sevillano fue el hijo, el compañero de María la Andonda, como bien documentó Luis Vázquez en su estupendo libro Silverio Franconetti y los Fillos, editado por él mismo en 2018. Y lo hizo cuando ya el padre había muerto, luego hay que descartar que lo tratara cuando visitaba a su hijo en Morón.

Antonio el Fillo muere en 1854, con Silverio viviendo ya de nuevo en Sevilla, aunque llevaba solo meses. Así que, aunque llegara a conocerlo y a escucharlo en alguna reunión, entiendo que no fue tanta la relación como para que se le considere su discípulo. Que parece que Silverio no tenía nada suyo, que todo era de El Fillo. Tendría otras referencias, sin ninguna duda, que apuntan a Cádiz y a Jerez, tierras por las que siempre tuvo devoción.

 

Boda de Francisco Ortega Vargas, hijo de El Fillo, con María de los Santos Reyes Bermúdez, 1871. Archivo Manuel Bohórquez.

Boda de Francisco Ortega Vargas, hijo de El Fillo, con María de los Santos Reyes Bermúdez, 1871. Abuelos del torero Cagancho. Archivo Manuel Bohórquez.

 

«Como vivió hasta 1854 en el arrabal sevillano de Triana, Antonio El Fillo sería referencia para cantaores como Antonio Cagancho o Francisco la Perla. Y para el propio Silverio»

 

Natural de San Fernando

Gracias al citado autor moronero sabemos que El Fillo era natural de San Fernando (Cádiz), como sus hermanos Juan Encueros y Curro Pabla. Eran ocho hermanos, que nacieron en este orden: María Dolores (1800), Diego (1802), Juan Encueros (1803), Antonio el Fillo (1806), Luis (1809), Andrés, padre de Tomás el Nitri (1810), Francisco de Paula, Curro Pabla (1818) y, por último, Manuel, que nació en 1821. Todos fueron hijos de Francisco de Paula Ortega Jiménez (Puerta Real, 1773) y de Josefa Heredia Fernández (San Fernando, 1782), gitanos ligados al mundo de la herrería.

Cuando El Fillo llegó a Triana tenía 21 o 22 años, seguramente siendo ya cantaor. Aún vivía Don Pedro la Cambra, el célebre contrabandista, que tenía su mesón y fonda en la calle Santo Domingo, hoy San Jacinto. Este lugar era paradero de otros contrabandistas, toreros y cantaores, y no sería descartable que, aunque hubiera conocido al Planeta en Cádiz, lo tratara también en el mesón de Pedro Lacambra. Lo cierto es que en cada sarao que hubiera en Triana aparecían juntos El Planeta y El Fillo, como maestro y discípulo. Por ejemplo, en la famosa fiesta que describe Serafín Estébanez Calderón en Un baile en Triana, cuyo relato se publicó la primera vez en 1842, sin duda como respuesta a otra fiesta que se publicó en 1841, meses antes, Un bautizo en Triana, el de un niño de Juan Rodríguez Flores El Gallego, de la familia de los Cagancho, precisamente compadre de Antonio el Fillo. ¿Cómo se explica, si no, que Estébanez tardara cuatro años en contar la famosa fiesta de la calle Castilla? Por el reportaje de Modesto Lafuente Zammalloa, cuyo seudónimo era el de Fray Pae Geriendo. Este reportaje se publicó el 21 de abril de 1841 en El Constitucional. El de Estébanez, en diciembre de 1842. Seguro que en ese bautizo de El Gallego estuvieron El Fillo y sus hermanos. Cita Geriendo a La Niestra, que bien podía ser la madre de Tomás el Nitri, Luisa López Niño.

Hay que decir que ni en la fiesta de Estébanez (1838), ni en la Asamblea General (1845), donde también están juntos El Planeta y El Fillo, tomó parte Pedro Lacambra, porque había fallecido en Triana en 1833. Lo digo porque en la Asamblea, Estébanez dice que todo lo que se comió en la fiesta era del “recetario de Pedro Lacambra”, y que sepamos el contrabandista no dejó escrito ningún libro de recetas de cocina.

Antonio el Fillo ya no se fue nunca más de Triana, donde se había casado, en junio de 1829, con la sevillana de San Roque Leandra Vargas Filigranas, llamada siempre Alejandra. A lo mejor no han reparado, pero hay una letra que tiene que ver con esta mujer y con El Gallego:

 

Mi mujé Alejandra
a la calle me echó.
Dios se lo pague a mi primo el Gallego
que me arrecogió.

 

Antonio el Fillo en el padrón de Triana de 1838, el año de la famosa fiesta de Estébanez. Archivo Manuel Bohórquez.

Antonio el Fillo en el padrón de Triana de 1838, el año de la famosa fiesta de Estébanez. Archivo Manuel Bohórquez.

 

La muerte del mítico cantaor herrero

Antonio el Fillo murió en la calle Sumideros de Triana, hoy Pelay Correa, el 4 de febrero de 1854. No tenía ni cincuenta años de edad, solo 47, pero serían muy bien vividos. Murió de una dolencia pulmonar, según consta en el Registro Civil de Sevilla. Afección del pecho, para ser más exactos. Y fue enterrado en el Cementerio de Triana, que ya no existe.

 

Juan Encueros y Curro Pabla

De Juan Encueros no hay mucha información. Nacido en San Fernando en 1803, era también cantaor y, al parecer, especialista en viejos romances. Vivió entre San Fernando y Cádiz, y no parece que tuviera mucha relación con Triana. Todo lo contrario que Curro Pabla, nacido también en San Fernando en 1818, que apareció por Triana muy joven, se casó en el arrabal y murió apuñalado en la localidad sevillana de Cantillana el 6 de diciembre de 1843, como documentó Luis Vázquez en el ya citado libro. “Por heridas violentas”, según el Registro Civil de Cantillana.  Tenía solo 26 años.

Todos conforman la Casa de Antonio el Fillo, contando también con su hijo Francisco y su mujer, María la Andonda. De Tomás el Nitri y El Caoba nos ocuparemos en la próxima entrega de esta Serie Oro.

 

Muerte de Antonio el Fillo en el Registro Civil de Sevilla, 1854. Archivo Bohórquez.

Muerte de Antonio el Fillo en el Registro Civil de Sevilla, 1854. Archivo Bohórquez.

 

Partida bautismal de Antonio El Fillo. Archivo Luis Javier Vázquez Morilla.

Partida bautismal de Antonio El Fillo. Archivo Luis Javier Vázquez Morilla.

 

Partida bautismal de Juan Encueros. Archivo Luis Javier Vázquez Morilla.

Partida bautismal de Juan Encueros. Archivo Luis Javier Vázquez Morilla.

 

Partida bautismal de Curro Pabla. Archivo Luis Javier Vázquez Morilla.

Partida bautismal de Curro Pabla. Archivo Luis Javier Vázquez Morilla.

 

Muerte de Curro Pabla. Cantillana, 1843. Archivo Luis Javier Vázquez Morilla.

Muerte de Curro Pabla. Cantillana, 1843. Archivo Luis Javier Vázquez Morilla.

 

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Crítico de flamenco, periodista y escritor. 40 años de investigación flamenca en El Correo de Andalucía. Autor de biografías de la Niña de los Peines, Carbonerillo, Manuel Escacena, Tomás Pavón, Fernando el de Triana, Manuel Gerena, Canario de Álora...

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