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Antonio Reyes y su gran noche en el Concert Music

La noche del 22 de julio, el cantaor chiclanero debía defender su discurso artístico en el afamado Concert Music de Sancti Petri. Bajo el título 'Festival Flamenco', Reyes tomó las riendas de una propuesta de una calidad indiscutible dando lugar a momentos realmente impactantes. De público, casi lleno.

El próximo trabajo de Antonio Reyes parece que podrá estar a la venta a partir de septiembre. Mientras llega ese ansiado momento, el cantaor chiclanero prosigue su curso en decenas de festivales por toda la región y otros compromisos laborales fuera de España. Pero si había una cita subrayada como importante en su apretada agenda era la del 22 de julio, noche en la que debía defender su discurso artístico en el afamado Concert Music de Sancti Petri de su pueblo natal. Bajo el título Festival Flamenco, Reyes tomó las riendas de una propuesta de una calidad indiscutible dando lugar a momentos realmente impactantes. De público, casi lleno.

De este encuentro tan ansiado por Antonio salió más que victorioso, sobre todo en un momento de la noche en el que sacó de sí la furia que habitualmente deja reposar. En la seguiriya final el artista volvió a lo más bravío de esta expresión, a la liberación sin tapujos de lo jondo. Fue ese momento el más emocionante de la noche. Cierto es que el éxtasis de las circunstancias vino avivado por el baile de El Farru, que aparecía como invitado y llevó su agilidad en la danza al máximo exponente. Y, sobre todo, Diego del Morao. Sin Diego y sin su guitarra nada hubiera sido igual. Contar con su compás, su aire, sus silencios, sus rítmicas falsetas, su peso y dominio, hizo que Antonio Reyes conquistara su plaza más preciada con más facilidad y soltura.

 

«El chiclanero, que salió vestido con un traje de chaqueta blanco y camisa negra, pelos al viento y mirada tímida, caminó por sus cantes de siempre»

 

Tampoco faltó la voz de la mujer, de la siempre musa y carismática Remedios Amaya. Su voz embelesó de tal manera que nos hizo viajar a un refugio de armonía y paz. Por tangos y bulerías supo conquistar al respetable, recorriendo títulos clásicos en su repertorio hasta llegar a Camarón con Canastera, muy presente en toda la noche. Su estampa quedó grabada para siempre mostrándose con más fuerza que en anteriores ocasiones, una alegría para todos.

El chiclanero, que salió vestido con un traje de chaqueta blanco y camisa negra, pelos al viento y mirada tímida, caminó por sus cantes de siempre, incluyendo, además, algún tema perteneciente a ese nuevo trabajo discográfico que ya tiene grabado junto al guitarrista jerezano. Así, comenzó recordando a Manolo Caracol, todo un clásico. Ramilletes de tonás y zambras. Tras agradecimientos  oportunos y saludos al personal, Antonio derramó salitre por alegrías, esas que emanan del fuerte oleaje de la playa de La Barrosa. El buen ritmo lo pusieron Diego Montoya y Los Mellis, así como la percusión de Luis de Periquín y el bajo de Faluky. No fallaron sus tangos, muy esperados por el público así como posteriormente vitoreados. Letras antiguas sirvieron para homenajear hasta a Lola Flores con A tu vera, así como a Camarón, una vez más. Por bulerías también tiró de algunos clásicos con su particular dulzura y con un Diego inconmensurable que musicalizó de forma brillante el título Aires de la Alameda (éxito del rock andaluz), recogido en el mencionado disco. Es verdad que el lugar invitaba al sosiego y ahí comprobamos la interacción fluida entre artistas y respetable, los jaleos en los fandangos así lo corrobora en una noche en la que Antonio vuelve a cautivar dejando la puerta abierta a la creatividad de su próximo trabajo.

Fotos: Juan Luis Monge

 

 

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Periodista. Jerez. Sé bailar por bulerías. Nada como la intimidad de la radio y el romanticismo del papel. Ahora, también en tv.

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