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Festival de Cante Jondo Antonio Mairena: donde habita el respeto

50 años Casa del Arte Flamenco de Mairena. Crónica de la velada del viernes en el Festival de cante Jondo Antonio Mairena.

En la noche del viernes, 3 de septiembre, víspera del Festival Antonio Mairena en su sesenta edición, la afición flamenca se da cita en la Casa Palacio de Mairena del Alcor, Auditorio Municipal Manuel Mairena, para conmemorar el 50 aniversario de la Casa del Arte Flamenco, la peña mairenera. Hay mucha expectación en el ambiente por lo que esta fecha representa y la sucesión de encuentros y saludos que no cesan en la entrada y en el patio interior. Unos se felicitan por volverse a ver, otros porque, finalmente, pueden respirar tranquilos después de muchos desvelos con la preparación del evento. Viendo el programa ya se puede adivinar que se han cuidado esmeradamente los detalles, tres cantes cada cantaor y bailaor, tiempos medidos, cuadrar el espectáculo, que no se repitan los cantes, sólo la seguiriya se oirá dos veces pero eso, en este lugar, no molesta, todo lo contrario. Un escenario minimalista, con la presencia del busto de D. Antonio Mairena, ante la fachada de la Casa Palacio, un decorado de lujo que no necesita nada más que la propia armonía de su arquitectura.

Entre el público asistente se encuentra una nutrida representación de políticos que viene a protagonizar el hermanamiento con que se abre el espectáculo entre Mairena del Alcor y Algeciras, apadrinados por el municipio de Carmona, con la representación de los presidentes de las peñas, Manuel Jiménez Ríos, de la Casa del Arte Flamenco, y Carlos Vargas, de la Sociedad del Cante Grande; los ediles de los tres municipios y la asistencia de Macarena O’Neil, viceconsejera de Cultura y Patrimonio Histórico, de la Junta de Andalucía; y Antonio Cruz Madroñal, sobrino y responsable del legado de D. Antonio Mairena.

Transcurrido el acto protocolario, abren las guitarras de Manuel Herrera y Manuel Herrera Hijo, que ejecutan a dúo con una calidad admirable la Canción de Amor del maestro algecireño Paco de Lucía y el Vals Flamenco del onubense Niño Miguel. Una mirada a dos grandes de la guitarra, de la mano preciosista de estos dos tocaores que representan una casa tocaora.

Abre el cante Alonso Núñez, el Purili, el más joven de la noche y representante del Campo de Gibraltar que cuenta ya con no pocos admiradores de los que algunos le han seguido hasta este Auditorio, para escucharlo por soleá al golpe, liviana y bulerías. Quizás por abrir la ronda de cantes resultaron más brillantes los dos últimos cantes, sin desmerecer el primero, pero es de entender que enfrentarse al público en Mairena ha causado respeto a no pocos artistas, pero el joven Purili supo ganarse sus aplausos con la gracia gaditana que derrocha.

 

 

 

Laura Vital vino a poner la voz femenina y el toque más artístico, con una exquisita preparación de la puesta en escena, la sanluqueña rompió el silencio de la noche con la interpretación de unos pregones que nos recordaron a Macandé, para seguir con malagueña, tangos y fandangos, certeramente interpretados con una voz más nítida, y demostrando que la maestría ya está presente en ella.

Cerró esta primera parte José Canela, Canela hijo, como se le conoce en el argot, responsable heredero de un brillante legado flamenco, que cantó por alegrías, soleá y seguiriya, recibiendo del público los oles que los cantes grandes siempre arrancan en Mairena. José Canela tiene una voz natural y  timbrada que adorna los cantes con una personalísima musicalidad y que, junto con su correcta interpretación, aseguran el gusto del público.

 

«Pepe Torres atesora el conocimiento flamenco de su familia y un compás indiscutible que demuestra con una elegancia sin discusión en el baile de hombre, elegante, de pose, sin estridencias, pero lleno de bellos movimientos»

 

No hubo descanso como era de esperar porque hay que respetar los horarios, así que con un necesario cambio en el escenario, se dio paso al baile de Pepe Torres y su cuadro flamenco. Pepe Torres atesora el conocimiento flamenco de su familia y un compás indiscutible que demuestra con una elegancia sin discusión en el baile de hombre, elegante, de pose, sin estridencias, pero lleno de bellos movimientos que nos pueden transportar al recuerdo de cualquier otro tiempo en este arte con sus alegrías, tientos tangos y soleá de su repertorio.

El esperado José Parrondo es un cantaor difícil de encontrar en los escenarios andaluces, pues está afincado en Alemania, pero no duda en acudir a la gran cita de los Alcores cuando se le convoca. Cantiñas, serrana y bulerías por soleá fueron los palos a los que dio vida con la maestría del que sabe colocar y un gusto sabroso a la hora de elegir las letras. No sé con qué palabra definirlo, si artista, cantaor o aficionado, pero, bien es cierto que todas ellas en Parrondo hay que escribirlas juntas y en letras mayúsculas.

Y el broche de oro le correspondió al cantaor local Manuel Cástulo, a quien el público esperó en sus asientos hasta el final de la velada, como el que espera un regalo. Por romance, seguiriya y toná, se llenó el auditorio con su voz que desgarra la pena. No pocos quedamos emocionados con el romance, de su propia composición, que dedicó al añorado José Menese, en el que no faltó el recuerdo a Antonio Carrión, compañero y guitarrista, y a Francisco Moreno Galván, mentor y letrista. La seguiriya nos transportó a las más jondas duquelas del ser humano, algunas dobles. Y el remate por toná, como es tradición en Mairena, consiguió el momento más emotivo de la noche, pues el silencio con que el público recibió este cante fue tan inmenso como el mayor de los silencios en una noche de Jueves Santo. Es sin duda Mairena del Alcor uno de los lugares donde habita el respeto.

Para el acompañamiento de los artistas dos guitarras jóvenes, actuales, brillantes en ejecución y sabiendo ayudar al cante. Por un lado, el tocaor Manuel Herrera, consagrado y profesor de guitarra flamenca en el Conservatorio de Sevilla, que acompañó a Laura Vital y José Parrondo; y, por otro lado, José de Pura que acompañó al Purili, José Canela y Manuel Cástulo. El estilo de toque gitano de José de Pura, cargado de tradición sin renunciar a las nuevas formas de tocar, y de bellas falsetas lo han convertido en uno de los guitarristas de acompañamiento más solicitados del momento, y al que le auguramos un brillante futuro.

Finalmente todos los artistas, sin excepción, hicieron un cumplido fin de fiesta por bulerías.

Técnicamente, hay que felicitar a los responsables del sonido y luces, que permitieron una velada con absoluta perfección.

Sin duda, otra noche grande para el recuerdo de la que hay que felicitar a los responsables de la organización. Larga vida a la casa del Arte Flamenco de Mairena del Alcor.

Fotografías y vídeo de José Montero

 

Ficha artística

50 Años de Arte Flamenco. Casa del Arte Flamenco de Mairena del Alcor
Cante: Manuel Cástulo, José Parrondo, José Canela, Laura Vital, Alonso Núñez “El Purili”
Guitarra: José de Pura, Manuel Herrera y Manuel Herrera Hijo
Baile: Pepe Torres y su cuadro flamenco
Palmas: Manuel Salado y Fernando el Canelo
Lugar: Auditorio Municipal Manuel Mairena
Fecha: 3 de septiembre de 2021
Presenta: Juan Garrido

 

 

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Almargen, Málaga. Trabaja en la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico. Licenciada en Periodismo y doctora en flamenco por la Universidad de Sevilla. Apasionada del arte jondo desde niña y socia de la Peña Cultural Flamenca Francisco Moreno Galván desde 1998. Vive enredada en las redes de lo jondo. Colaboradora en medios de comunicación impresos y digitales. Autora en obras colectivas del Grupo Cultural Gallo de Vidrio "Azotea de la calle Redes" y en la colección Ámbitos para la Comunicación "La Comunicación Vigilante. El colectivo cultural Gallo de Vidrio (1972-2012)".

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