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Manuel de la Tomasa, otra vuelta de tuerca

Mairena del Alcor se rinde ante el joven cantaor sevillano. La cantaora Elisabeth Nadal exhibió buenas maneras en su debut en el ciclo ‘Jóvenes y Flamenco’ del Festival de Cante Jondo.

El cantaor Manuel de la Tomasa. 58º Festival de Cante Jondo Antonio Mairena 2019. Foto: Festival de Cante Jondo

El Festival de Cante Jondo Antonio Mairena es uno de los mayores referentes del flamenco mundial. Lo ha sido desde sus inicios, desde que el maestro de los Alcores lo modeló a su antojo para cumplir con la imagen que él mismo se había formado del cante gitano andaluz, como le gustaba llamarlo. Debido a la proliferación de festivales de similar categoría, esa preponderancia no llega hoy día a aquellas cotas, aunque sigue siendo verdad que quien triunfa en Mairena del Alcor entra de lleno en la historia del flamenco.

 

«No ha sido nunca un niño prodigio. Era un cantaor escondido en el cuerpo de un guitarrista que un día quiso ser torero»

 

Te digo esto, compañerita de mi alma, porque es difícil digerir el fenómeno que está sucediendo con ese muchacho de veinte años. Hace dos primaveras ni siquiera él sabía que sabía cantar. Cómo te explicas tú eso. Te lo repito. Ni su familia, que tiene los pies enraizados más allá de cuando al cante se le empezó a llamar flamenco, conocía ese don que hoy vuelve majaretas a los grandes aficionados. Niños prodigio siempre han existido, como Caracol, Camarón, La Niña de los Peines o El Carbonerillo. Pero cantaban en público desde chiquititos. Manuel Georgio Fernández no ha sido nunca un niño prodigio. Era un cantaor escondido en el cuerpo de un guitarrista que un día quiso ser torero. Se arrancó a cantar por soleá ante el asombro boquiabierto de su abuelo, José de la Tomasa, y de toda su familia. Desde entonces no ha parado de crecer, y no parece tener límite.

Tampoco Elisabeth Nadal (Adra, Almería, 1998) fue una niña cantaora, aunque a los once años tuvo la inocencia de pedirles a los Reyes Magos que no le trajeran más juguetes, sino un curso de cante. Elisa ha estudiado en la Fundación Cristina Heeren, bajo la tutela de José de la Tomasa. Y ha aprovechado el tiempo, aunque le queda mucho que aprender, como a cualquiera con esa edad. Tiene facultades de sobra, y una preciosa voz que estira y estira hasta el infinito. Aunque donde duele y transmite, de verdad, es en los bajos. Como en todos los cantaores y cantaoras, porque ahí es donde están las tripas, el menudo del cante.

Comenzó por granaína y media, desperezándose la garganta por los tercios hasta arriesgar con éxito en el remate. Siguió algo nerviosa por tientos del Mellizo, aunque tardó poco en templarse. Estuvo bien ayudada por los rápidos dedos de Pedro Sánchez (Sevilla, 1974), hijo de Naranjito de Triana. Su bellísima guitarra, en cedro y palosanto, impregnó el Patio del Pozo de una sonoridad poco común. Una vez más, en los bajos, la voz de Elisabeth se hizo vieja en la transición a los tangos. Y desde allí visitó a Pastora Pavón, a Menese y a Antonio Mairena. Terminó por soleares de Alcalá con visitas a la Andonda y a la Serneta, que le alabaron el gusto desde un blanco rincón arbolado. Pero donde la cantaora abderitana dejó entrever un feliz futuro fue en la seguiriya. En Mairena del Alcor hay que echar el resto por el cante de los muertos. Su acompañante le hizo la llamada más dolorida, y tiró de bordones para doblar las campanas de duelo. Y Elisabeth se arrojó sin paracaídas por los rocosos tercios de Paco la Luz, metiendo puñalaítas en las notas bajas, donde su voz se rompe de forma natural. El vuelo terminó en Sanlúcar, donde el Tuerto de la Peña la ayudó a tomar tierra con esa maravilla de cabal, cómo era, ah, sí:

 

Toítos los faluchos
entran en bahía,
tan solamente dónde viene mi mare
entrar no podía

 

Yo no sé dónde se compra los trajes Manuel, pero fue todo un espectáculo verlo plantado en mitad del escenario, tirando martinetes y tonás como quien lanza cuchillos a un poste de madera en una película antigua. Te ha dao, verdad, de lleno, picha. Es que tira con mala leche. Y el niño, to rubito, con ese terno burdeos, que parece que no ha roto un plato en su vida. Es muy difícil levantar a un público por tarantos y tarantas, y más en Mairena. Pues ahí lo llevas.

 

«En los bajos, la voz de Elisabeth se hizo vieja en la transición a los tangos. Y desde allí visitó a Pastora Pavón, a Menese y a Antonio Mairena»

 

Y qué más cantó, dime que no estuvo tan bien como en La Reunión de la Puebla. Pues no sé qué decirte, aquello pareció insuperable. Alegrías de Cádiz como las de allí, imposible. Y cambiar a Carrión por el Perla lo mismo da que da lo mismo. Son dos números uno. La seguiriya es el cante de los Torres, resulta imposible comprender de dónde saca tanto dolor un niño que aparentemente es de lo más feliz. Inclina el cuerpo adelante y mete los brazos atrás, con los puños cerrados. Y sus dedos se conectan a la voz, digo yo que lo hará por bluetooth, esta juventud está muy puesta en todo eso de las transmisiones. A medida que abre y cierra los puños, su garganta se resquebraja como el velo del Templo de Salomón. Y, cuando menos te lo esperas, se abalanza hacia las primeras filas como si quisiera devorarlas. Está cantando el macho doble de Curro Dulce, el que grabó Manolo Caracol con sus campanas que han redoblaíto. Los viejos de Mairena, llorando. Los jóvenes de Mairena, a quien Manuel de la Tomasa dedicó unas soleares para enmarcar, llorando. Le faltaba triunfar aquí, y lo ha hecho. Ya está todo sembrado. Ahora, a seguir y no desmayar.

Fotos: Festival de Cante Jondo Antonio Mairena

 

FICHA ARTÍSTICA

Espectáculo: Elisabeth Nadal & Manuel de la Tomasa
Ciclo: Jóvenes Flamencos
LVIII Festival de Cante Jondo Antonio Mairena 2019
Lugar y fecha: Patio del Pozo de la Casa Palacio de los Duques de Arcos, Mairena del Alcor, Sevilla. 5/9/2019

Al cante: Elisabeth Nadal y Manuel de la Tomasa
Al toque: Pedro Sánchez Naranjito Hijo y Raúl El Perla
Palmas: Fernando Molina y Frasco del Chacón

 

 

La cantaora Elisabeth Nadal. 58º Festival de Cante Jondo Antonio Mairena 2019. Foto: Festival de Cante Jondo

La cantaora Elisabeth Nadal. 58º Festival de Cante Jondo Antonio Mairena 2019. Foto: Festival de Cante Jondo

 

 

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Filólogo madrileño. Media vida en Sevilla. Centinela de las palabras. Lo jondo le acelera peligrosamente el corazón.

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