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Samuel Serrano: el estigma de la juventud flamenca

Se define como un protector de la pureza, aunque ve con buenos ojos a los que quieren hacer sus propias aportaciones. Asistimos a la actuación del cantaor gaditano Samuel Serrano en la Facultad de Bellas Artes, Universidad Complutense (Madrid).

Cuando apenas ha acariciado la primera nota del martinete con las cuerdas de su garganta, embauca al público. Templanza, empaque y sentimiento llenan el ambiente a medida que Samuel entra al escenario. Algo complicado, ya que nos encontramos en una sala conquistada por un pellizco frío que no incita a refugiarse en un ratito flamenco de los de verdad. Pero de manera paulatina logra un estrecho vínculo entre el espacio que lo apadrina y los oyentes cautivados por su voz rasgada.

 

«Templanza, empaque y sentimiento llenan el ambiente a medida que Samuel entra al escenario»

 

Minutos antes del comienzo, Samuel Serrano me recibe con simpatía y humildad. Él mismo se define como un cantaor protector de la pureza. Aunque también se considera un artista bastante abierto, pues ve con buenos ojos a aquellos que quieren hacer sus propias aportaciones. Eso sí, siempre y cuando se llame a cada cosa por su nombre y se distinga lo que es flamenco de lo que no lo es. Y para aquello que sí lo es, el cantaor cree fundamental recogerlo y hermetizarlo en una vitrina para que resulte imposible contaminarlo.

Las alegrías son las protagonistas del momento posterior a las tonás. Entonces Manuel Cerpa, guitarrista de dieciséis años y ganador del Premio Internacional de la Guitarra, sale a las tablas para acompañar al cantaor. Ambos mecen el sabor salado que desprende un paseo por La Caleta en pleno verano con tercios y compás marinero.

 

«El cantaor cree fundamental recoger el flamenco y hermetizarlo en una vitrina para que resulte imposible contaminarlo»

 

Así, nos acercamos a la oportunidad de disfrutar de unos gentiles retazos por soleá. Un palo, según el ratito que consigo hablar con él, pertenece al flamenco ortodoxo y se mantiene intacto gracias a unos cuantos que lo amparan a lo largo del tiempo. Y los compañeros protagonistas deben pertenecer a este grupo, pues tanto el cante como la guitarra dejan entrever lo añejo de su interpretación, el gusto y la personalidad que liberan en su ejecución. La falseta deja esparcidos por la estancia frágiles ápices morunos. El guitarrista emplea cada instante para recoger los quejíos de Samuel con la intención de que puedan hablar por sí solos. Aunque también aprovecha el momento para crecerse e intentar dejar su huella de manera perenne en la memoria de los que nos dejamos llevar por su particular manera de amarrar con fuerza el duende a su impecable técnica.

A continuación, la salida por malagueñas de Manuel Cerpa no deja indiferente a ninguno de los presentes. Nadie duda un segundo en ovacionar la batalla de sus manos entre las cuerdas del instrumento que porta. A partir de ahora, poder escucharlo seguro será una gran oportunidad para los amantes de este arte.

 

«Aunque algunos digan lo contrario, aquí se sabe de cante. Samuel intuye con conocimiento de causa que no es fácil comenzar a abrir la gruta que lleva al camino del arte»

 

La malagueña del Mellizo deja paso a unas cuantas letras por fandangos y unas sevillanas compuestas por Paco Cepero que ponen la guinda a esta tarde tan especial. En las marismas del cielo resulta ser un homenaje al arte en muchas de sus facetas. Por eso, es impensable no mencionar a figuras emblemáticas como Camarón, Paco de Lucía, La Paquera de Jerez, la Niña de los Peines, Rafael de Paula, Manolete o Álvaro Domecq.

Serrano comenta al inicio del acto la responsabilidad de enfrentarse a un escenario vigilado por el cielo de la capital. Porque por mucho que algunos digan lo contrario, aquí se sabe de cante. Él intuye con conocimiento de causa que no es fácil comenzar a abrir la gruta que lleva al camino del arte. Sobre todo en la industria del flamenco, de dimensiones más reducidas que las demás. Pero también es consciente de que el trabajo y el sacrificio son el camino para alcanzar los sueños. Y lo afirma con rotundidad porque él los ve cumplirse cada día. Por eso, querido Samuel Serrano, tanto las personas que hemos acudido al evento como los artistas de vuestra tierra y aquellos habitantes de las marismas del cielo que mencionas con tanto cariño y entusiasmo debemos estar orgullosos del fuerte estigma con que habéis coronado la artística facultad de una de las más conocidas universidades de Madrid.

Fotos: Vicente Pachón

 

Ficha artística

Ciclo: AIEnRUTa-Flamenco
Intérpretes: Samuel Serrano y Manuel Cerpa
Lugar y fecha: Salón de actos de la Facultad de Bellas Artes  – Universidad Complutense, Madrid. 23/01/2020
Al cante: Samuel Serrano
Al toque: Manuel Cerpa
Dirección: AIE Sociedad de Artistas

 

 

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Bailaora madrileña. Graduada en Comunicación Audiovisual por la Univ. Rey Juan Carlos. En Amor de Dios, Casa Patas y Cristina Heeren desarrolló su gusto por la danza y el flamenco. «No somos atletas. Estamos empezando a cometer el triste error de ofrecer al público una confección enlazada de complejos zapateados a una velocidad desorbitada sin la modulación propia de la música que estamos adornando y que nos adorna».

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