Home / Crónicas  / Los últimos días del Festival de Jerez

Los últimos días del Festival de Jerez

El cante ha tenido un fuerte protagonismo en los últimos días del Festival de Jerez. Por un lado, el martes 6, en Sala Compañía, asistimos a la presentación del disco de Ezequiel Benítez titulado 'Quimeras del Tiempo-Recuer2', el segundo de la trilogía. Este trabajo resulta apasionante porque conlleva un proceso de profundización e investigación en estilos, creadores e intérpretes, con

El cante ha tenido un fuerte protagonismo en los últimos días del Festival de Jerez. Por un lado, el martes 6, en Sala Compañía, asistimos a la presentación del disco de Ezequiel Benítez titulado ‘Quimeras del Tiempo-Recuer2’, el segundo de la trilogía. Este trabajo resulta apasionante porque conlleva un proceso de profundización e investigación en estilos, creadores e intérpretes, con el fin de llevarlo a la fresca actualidad en una voz realmente agradable. Lo más aplaudido de la noche fue la soleá dedicada a Tía María Bala, hermana de Manuel Soto ‘Sordera’, que supo darle a los tonos bajos la fuerza que tienen los altos pero siempre en el marco de la ternura. Ezequiel rinde honores al cante de Santiago, acordándose en las bulerías de Tío Paulera, Terremoto o Tía Bolola, así como recurre a Don Antonio Chacón por malagueñas. Estuvo acompañado por las guitarras de Paco León y José de Pura, y contó con el baile de María del Mar Moreno y el cante de Jesús Méndez que interpretaron, en común, la zambra que contiene el disco. También sonaron guajiras, fandangos por bulerías y fandangos naturales. Gran éxito para Ezequiel.

Del mismo modo definimos la puesta de largo de David Carpio con su ‘Con la voz en la tierra’, segundo disco en solitario del de la Plazuela que continúa creciendo en recursos y dominio. Se trata de un disco de esencia flamenca pero al que suma, o permite entrar, instrumentos como el contrabajo de Pablo Martín, con el que hace una soleá de especial encanto. Cierto es que tras años de giras con compañías de baile, este cantaor sabe dominar los tiempos, los tonos y el escenario. Manuel Liñán no quiso perderse la cita y subió para bailar por bulerías a las letras compuestas por el propio David dedicadas a sus padres. Manuel Valencia disfrutó con su «compadre», y nosotros con su toque, así como con el de Santi Lara, productor del disco, y de Diego del Morao, que se sumó para interpretar unas bulerías dedicadas a Moraíto. No faltó la seguiriya, ni los tangos del Piyayo, tampoco los fandangos que supieron captar las emociones del público. El cante de Jerez, dicho esto, está en buenas manos, o en mejores gargantas.

Por el Teatro Villamarta pasó el martes Rafaela Carrasco, con su ‘Nacida sombra’, recurriendo al legado de las letras españolas del Siglo de Oro. Puede afirmarse que ha sido de lo mejor que se ha presentado en este Festival, llegando a la clase y al nivel que ha de tener el primer espacio del Festival de Jerez. Es importante valorar la seriedad creativa de Rafaela, quien se aleja de las frivolidades de otras compañeras que más que flamenco hacen espectáculo.

La compañía de Daniel Doña vistió de danza el escenario al día siguiente, y el onubense Antonio Molina ‘El Choro’ gustó más por su baile que por el conjunto de la obra. Con ‘Gelem Gelem’, himno del pueblo gitano, reivindicó su origen, la esencia de su estirpe y el motivo de su arte, contando con Pedro ‘El Granaíno’ que se ciñó a cantar una y otra vez el himno. Quedamos con ganas de más.

Y para acabar la semana llegaron Isabel Bayón, rompiendo bajíos, con DJU-DJU, obra galvánica que muestra el no miedo a las supersticiones. Pasa por debajo de una escalera, la «disfrazada muerte» corta las cuerdas de una guitarra, parte espejos, sale un gato de porcelana… realmente alucinante. Límites que no se conocen.

El Carpeta cierra el Festival sin contar con Antonio Canales, por la que se lió semanas antes ante sus críticas al certamen, pero anunció que estaría Farruquito en su lugar. Tampoco estuvo. Bueno, sí, miento. Salió cuando ya casi se bajaba el telón y no bailó por asuntos de salud. Farruca, su madre, si estuvo acompañando a Manuel ‘El Carpeta’, que no logró obtener el resultado esperado con su espectáculo ‘A Bailar’, ya que fueron pocas sus intervenciones y no resultaron excesivamente contundentes. Su atrás, músicos y cantes, tuvo que encargarse de la mitad del tiempo.

La guitarra también ha causado un gran revuelo con la presentación de ‘Origen’ de José Carlos Gómez, por la puerta grande, y la presencia de Pepe Habichuela y Diego de Morón el sábado por la tarde. Disfrutamos de una escuela magistral, de un sonido que poco a poco va cambiando y de dos personalidades que sólo con su carisma ya nos emociona. El de Morón, de jersey rosa y con un pulgar de hierro, conquista por su pureza en el hacer, por su desnudez sonora y porque no hay otro como él. El de Granada, más activo y más lustre, demostró su portentoso idioma con la guitarra creando melodías sin fin para la magia.

Comparte este artículo

Periodista. Jerez. Sé bailar por bulerías. Nada como la intimidad de la radio y el romanticismo del papel. Ahora, también en tv.

NO HAY COMENTARIOS

ESCRIBE TU COMENTARIO. Rellena los campos NOMBRE y EMAIL con datos reales. Para que se publique en nuestro portal, el comentario no puede ser anónimo.

X