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Marcelo Sousa, más allá de la ortodoxia

El veterano cantaor se reencontró con su peña Jumoza 3, donde impartió una auténtica lección de cante jondo.

Hay una peña en Sevilla que suele pasar desapercibida ante los ojos del gran público. Se trata de la Tertulia Flamenca Jumoza 3, en la barriada de Parque Alcosa. ¿Por qué ese nombre? Pues mire usted, yo se lo voy a contar. Había en Marchena una tertulia con este título, por una chimenea que tenía, que echaba humo por todos lados menos por el tiro. Qué barbaridad, qué cantidad de jumo sale de ahí. Y de ahí le vino lo de Jumoza. La mayoría de los socios fundadores de esta, la de aquí, eran de Marchena.

Entre los cabales, los auténticos degustadores del arte jondo, mentar a Marcelo Sousa (Guillena, Sevilla, 1949) es hablar de máxima categoría. A punto de cumplir los setenta años, y tras varias décadas de profesión, es capaz de tirarse dos horas cantando sin descomponer el tipo. Ortodoxo donde los haya, cantaor largo y profundo. Mairenista, ay, en un tiempo donde serlo es motivo de exclusión. Y si no, pregunte al gran público. ¿Quién? En mi vida he oído hablar de ese señor.

Una lástima. Porque dígame usted cuánto hace que no paladea una rosa, una alboreá, un mirabrás con todos sus avíos, un puchero de cantiñas de Luisa Butrón, de Sanlúcar, de los Puertos. O una tirana misma, la jotilla de Perico el Guitarrito que inmortalizara la gran Niña de los Peines:

 

Dile si la ves pasar,
dile, pero muy bajito,
dile que estoy medio loco,
loco, loquito perdío.

 

Marcelo se ofrece, me podéis pedir lo que queráis, menos dinero. He venido con este niño, José Luis Scott (Sevilla, 1972), que toca la guitarra que quita el sentío y al que quiero como a un hijo. Cómo toca Luis, puro clasicismo de la escuela sevillana. Tiene una pulsación espléndida y le saca unos sonidos a la bajañí que te cuesta luego cerrar la boca.

Tientos poderosos, tangos trianeros de compás hasta las manillas. Todo se sucede con naturalidad, pero no sales de tu asombro. Ahora la guajira, tirando de fuelle y de dominio del volumen, pues Marcelo tiene un pecho como un volcán al que sabe sacarle un pellizquito cuando debe. Cuando llega la mariana rematada por sus Tangos a Sevilla ya no nos quedan oles en el canasto. Que este hombre se tenga todavía que ganar la vida en los concursos…

Tras el refrigerio, lo bueno está por llegar. No me diga, ¿es que este hombre no se cansa? Vienen las soleares. Ahí muero yo. Todo letras propias adaptadas perfectamente a los estilos de Alcalá y Triana. Tiene Marcelo una voz natural, de pecho, con un torrente que para este palo quizás resulta excesivo. A las seguiriyas le viene que ni pintada. Se acaba de tragar al Nitri y a Antonio Mairena de una sentada. Menuda caja de resonancia, maestro. Entre medias, unos trémolos exquisitos por malagueñas nos devolvieron a la calma para disfrutar unos minutos de un paseo por Lucena, en compañía de El Niño de Cabra y Dolores de la Huerta. Lo del fin de fiesta y lo de las papas con choco os lo cuento otro día.

 

Ficha artística

Espectáculo: Recital de Marcelo Sousa
Lugar y fecha: Tertulia Flamenca Jumoza 3, Sevilla. 26/1/2019
Al cante: Marcelo Sousa
A la guitarra: José Luis Scott

 

 

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Filólogo madrileño. Media vida en Sevilla. Centinela de las palabras. Lo jondo le acelera peligrosamente el corazón.

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