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El Flamenco en Tiempos de Covid-19

Hablando de flamenco, es posible que no vuelvan a celebrarse los tradicionales festivales de verano de forma reconocible. ¿Qué pasará con las peñas, el turismo flamenco, el apoyo institucional, la industria discográfica, los grandes espectáculos? El flamenco puede beneficiarse de un regreso a la sencillez con los artistas obligados a depender de su propia creatividad.

El vigésimo cuarto Festival de Jerez llegó a su fin el sábado 7 de marzo, justito a tiempo mientras el mundo quedó inesperada y brutalmente inmerso en la pesadilla del coronavirus que hubiera provocado la suspensión del Festival de haber salido en los titulares sólo unos días antes. Esta histórica parada del mundo será recordada como algo extraordinario que dramáticamente alteró conceptos, instituciones y costumbres sociales y culturales de todo tipo imaginable.  Las palabras de J. Alfred Prufrock retumban en mi cabeza: ¿me atrevo a comer un melocotón, andar por la playa de blanco pantalón? Espera, no recuerdo si la nueva normalidad permite andar por la playa.

Ahora, las discusiones en el súper si alguno se acerca demasiado, o no lleva mascarilla, forman parte de esa nueva normalidad, y ya no hay “buenos días” cuando te cruzas con algún desconocido en una calle pequeña, o entras en un ascensor. Me pregunto si se nota cuando sonríes. ¿Y por qué me he pintado la boca esta mañana para ir a la farmacia, si luego me he tapado con la mascarilla?

 

«La nueva generación de artistas quiere cambio, aunque seguramente no era esto lo que tenían en mente. (…) Incluso si logran una vacuna eficaz, la gente será reacia a asistir a espectáculos en espacios grandes»

 

Hablando de flamenco, es posible que no vuelvan a celebrarse los tradicionales festivales de verano de forma reconocible. Ya no habrá ese jaleo en la barra, o las personas que buscan a los amigos para llevarles montaítos y cerveza mientras chilla la amplificación y tu cantaor favorito se esfuerza para entregar su cante.

¿Y qué va a pasar con nuestras queridas peñas? Aquellas venerables instituciones flamencas que, durante más de medio siglo, han sido el punto de partida para tantos intérpretes, donde jóvenes perfeccionaban su arte, y veteranos han sido recibidos con el cariño de los socios, ansiosos del flamenco de una época más sencilla cuando los artistas se vestían de lunares sin miramientos, la gente no se preguntaba mutuamente qué palo tocaba el guitarrista y no había cajón. Con el máximo de 50 personas decretado por la nueva normalidad, el flamenco volverá a los cuartitos y reservaos, y probablemente perderá algunos instrumentos y percusión que han llegado a formar parte del típico recital. Incluso si logran una vacuna eficaz, la gente será reacia a asistir a espectáculos en espacios grandes.

La nueva generación de artistas quiere cambio, aunque seguramente no era esto lo que tenían en mente. Yendo más lejos con las predicciones gratuitas, ¿seguirá la gente de fuera gastando en viajes a España o clases presenciales y entradas a espectáculos, incluso en sus propios países? ¿Seguirán las instituciones, públicas y privadas, apoyando el flamenco cuando deja de ser una máquina de generar ingresos? ¿Soltará la moribunda industria discográfica flamenca su último aliento, según vaya el gran público acostumbrándose a ver a los artistas en su Xiaomi de 5 pulgadas, felices con la seguridad de que no pueden ser infectados por microorganismos diversos?

 

«Es como si hubiera llegado algún matón para estropear nuestro gozo con una patada en la tripa a toda una generación de brillantes artistas jóvenes. El flamenco es un género intensamente socializado»

 

Pasará tiempo hasta que veamos el regreso de los espectáculos de gran formato con complicada escenografía que han llegado a ser la moda –algunas importantes presentaciones han tenido que ser eliminadas de la Bienal de Sevilla de este año debido a su complejidad–. En este sentido, el flamenco puede beneficiarse de un regreso a la sencillez con los artistas obligados a depender de su propia creatividad y recursos limitados.

Mientras tanto, a muchos bailaores, cantaores y guitarristas les ha faltado tiempo para organizar clases en línea para tapar los agujeros. Un vistazo a las redes sociales revela lo que seguramente es una superabundancia de la oferta frente a la demanda.

Y aquí estoy yo un sábado por la noche, cuando normalmente hubiera estado en una de las peñas para escuchar cante, ver algún concurso o quizás una charla o presentación de libro, actividades fáciles de emitir por streaming on-line en tiempo real. Entonces, ¿por qué me quedo aquí viendo episodios antiguos de Big Bang Theory en lugar de disfrutar de actuaciones gratuitas en la intimidad de mi casa perfectamente esterilizada?

Es como si hubiera llegado algún matón para estropear nuestro gozo con una patada en la tripa a toda una generación de brillantes artistas jóvenes. El flamenco es un género intensamente socializado. ¿A quién se le ocurriría volver directamente a casa después de un recital o reunión flamenca de cualquier tipo?  ¡Eh, chicos!, conozco un lugar donde hay copas y tapas. Y en la cabeza de todos, ¡vamos a cantar un poquito!

 

Imagen superior: bautizo flamenco en Utrera (foto: Estela Zatania)

 

 

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Jerezana de adopción. Cantaora, guitarrista, bailaora y escritora. Flamenca por los cuatro costados. Sus artículos han sido publicados en numerosas revistas especializadas y es conferenciante bilingüe en Europa, Estados Unidos y Canadá.

1COMENTARIO
  • Paco Benitez Flamenco 13 mayo, 2020

    Con esto del Covid -19, hay comentarios de todo tipo dice bien Estela Zatania para que me sirve de pintarse los labios si me pongo mascarilla ?.Y yo también me digo, para que me voy afeitar si tan solo voy a estar 15 minutos en la calle para hacer la compra del pan, la leche y yogur y en cima, me pongo para que cuando vaya por la calle ya nadie saludas porque ni te conocen con la mascarilla ,Osea que eso de la cordialidad el buen trato y la educación se está perdiendo ,y aun más hay algunos que aparte de no saludar van como Pedro por su casa incumpliendo las normas del OMS, que ya son personas que si le dices algo son gallitos de peleas que encima tienes que darle la razón con tal de no tener palabras mayores.Pues si creo que ni las misma autoridades Politicas no se ponen de acuerdo en esto de las prorroga ahora te hablan de un mes cuando en verdad aqui cada uno hace lo que le vienen en gana ,No respetan las normas de seguridad Y hablando del flamenco difícil veo que haya un aforo como antaño, con espectáculo de cante en Peñas y teatros esto va hacer duradero y si volvemos a la realidad (que no va hacer como antes?) las gente van hacer reacia y con distanciamiento de darte ,o no darte un abrazo ,o extenderte la mano en señal de amistad ,,,Lo mismo seguro que no vamos estar porque esta lección la hemos aprendido y son cerca de 30.000 fallecidos y mucha angustia y sufrimiento ver que se te a ido un familiar y no haya podido despedir .El Corona-virus, esta ahí, y esto no se nos va tan pronto hasta que haya una vacuna y esa vacuna hoy por hoy aun no la tenemos y seguramente tardará en llegar ,,mientras ,, confinamiento, desordenes en las calles y mala leche en el subconsciente de todos.. Texto-Paco Benitez

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