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El Planeta, Caracol y Mairena

Antonio Monge Rivero 'El Planeta' es considerado el primer cantaor de flamenco de la historia. En este pódcast escuchamos a Pepe Torres y Antonio Mairena interpretar la célebre seguiriya de El Planeta.

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Hace ya años que llevé a cabo una investigación para averiguar quién fue El Planeta, del que nada se sabía, solo lo que aportó el escritor malagueño Serafín Estébanez Calderón en sus Escenas Andaluzas (1847), que no fue mucho. Como Manolo Caracol decía que era su tatarabuelo, algo que Mairena y Ricardo Molina pusieron siempre en duda, seguí esa pista y su partida de bautismo me llevó a un Antonio Monge Rivero, de Cádiz, que en efecto era su tatarabuelo materno y que había nacido en la Tacita de Plata en 1790, un siglo antes que la Niña de los Peines, luego ya era primitivo. Caracol, por tanto, no mintió. El Planeta era su tatarabuelo, padre de su bisabuela Dolores, casada en Málaga con un José Juárez carnicero de profesión.

 

¿Fue el Planeta el primer cantaor de la historia?

Tenido como el primer cantaor de la historia del cante flamenco, lo cierto es que no lo fue, pero sí fue el más influyente de su época por el relato de Estébanez y por aparecer en prensa o novelas costumbristas de aquel tiempo. No hay constancia de que se dedicara como profesional al cante, porque era un señor adinerado, primero herrero pobre y luego carnicero rico cuando se casó con la gaditana María Vara Gallardo en 1808, en la Catedral de Cádiz. Tuvo a todos sus hijos en Cádiz y emigró a Málaga en 1838, estableciéndose en la céntrica calle San Juan, cerca de la Alameda, curiosamente donde vivía Estébanez. El Señor Monge vivió en San Juan,1, casi veinte años, sin moverse, algo raro en los gitanos de aquella época.

Será difícil averiguar qué repertorio tenía nuestro cantaor en Cádiz, donde cantaba distintas variantes del polo, estilo que le dio fama. El único cante que ha trascendido de él ha sido la seguiriya que conocemos como del Planeta, que no era sino una antigua tonada fúnebre de Málaga:

 

A la luna le pío la del alto cielo, 
de que me ponga,
que a mí me ponga
a mi pare en la calle
que verlo camelo.

 

Sobre el origen de este cante hay distintas teorías, como que era una toná carcelera, pero en realidad era la Toná del entierro, de Málaga. Quien creó la letra, que se desconoce, no pedía que liberaran a su padre preso, sino a su padre muerto metido en la caja que llevaba la Sopera al cementerio. Analizando bien la copla, Pepe Torres dice Que a mí me ponga/ a mi pare en la calle/ que verlo camelo, luego podría ser también una carcelara muy antigua.

¿Cómo llega ese cante a Antonio Mairena? Según comentó él mismo, lo conoció a través de José Soto Loreto, Pepe Torres, el hermano de Manuel Torres y abuelo de José el de la Tomasa. Cuando Mairena le escuchó esa seguiriya tan rara, en una fiesta en la Alameda, distinta a todas, y tan antigua, le preguntó su procedencia y le dijo que era el cante del Planeta que hacía su padre, el algecireño Juan Soto Montero, carnicero de profesión y cantaor aficionado.

Nació este hombre en Algeciras en 1846, diez años antes de que muriera El Planeta, luego no parece probable que llegara a escucharlo alguna vez, aunque no podemos descartarlo tampoco. Si no lo escuchó, lo aprendería de cualquier otro cantaor de Cádiz, o de su propio padre, Juan Soto Arroyo, coetáneo del Planeta. Pepe Torres lo memorizó de escuchar a su padre. Por recomendación de Mairena, Pepe Torres lo grabó en Columbia en 1959, con la guitarra de Melchor de Marchena. En concreto en la Antología del Cante Gitano y Flamenco, en la que iban a participar la Niña de los Peines y Pepe Pinto y que no lo hicieron por un desacuerdo económico, lo que hizo que los dos estuvieran un tiempo reñidos con el cantaor de Mairena del Alcor.

 

La versión de Antonio Mairena

Antonio Mairena tardó en grabar su versión de esa seguiriya tan arcaica y extraña, una cabal. Lo hizo en 1965, en Cien años de cante gitano, injertándole una fuerza tremenda a ese estilo y modificando algo la letra. La grabó como Cabal de Los Puertos y fijó el modelo definitivamente, creando una versión más asequible que la de Pepe Torres. Mairena era muy dado a bautizar los cantes, cuando desconocía su verdadera procedencia, como en este caso. Pero hay que reconocerle el mérito de salvar este estilo de seguiriya del olvido, porque Pepe Torres se lo hubiera llevado a la tierra al no tener posibilidades de grabar un disco, por sus años y por no estar ya bien de facultades para grabar.

¿Por qué no grabó nunca ese estilo de seguiriya Manolo Caracol, siendo tataranieto del Planeta y un buen seguiriyero? Manuel, además, convivió con su abuelo materno Gregorio Juárez Monge, malagueño afincado en la Alameda de Hércules de Sevilla, aunque poco tiempo, así que solo pudo conocer el estilo igual que Mairena, a través de Pepe Torres, pero Mairena se adelantó y se encargó de que el abuelo de José el de la Tomasa lo dejara para la posteridad. Jamás se le hubiera ocurrido a don Manuel Ortega Juárez, Caracol, grabar un cante rescatado por Mairena, aunque fuera de su tatarabuelo, porque todo lo que tenía de genio lo tenía de soberbio.

 

¿Qué sabía Antonio Mairena del Planeta?

Muy poco. Ni siquiera supo nunca de dónde era en realidad. Eso sí, dijo en reiteradas ocasiones que era de Triana, “donde se crió”, sin base documental alguna. Negó hasta la saciedad que fuera de Cádiz, así como puso en duda siempre que fuera el tatarabuelo de Manolo Caracol. Tanto él como Ricardo Molina, que siempre se dejó llevar por Mairena en casi todo. Como podrán escuchar en la grabación en la que habla de Pepe Torres, a finales de los años cincuenta Mairena no tenía ni idea de quién era El Planeta. Ni Mairena ni casi nadie, a pesar de que en 1881, Demófilo lo citaba en su célebre libro Cantes flamencos, obra literaria de referencia para los estudiosos, que Mairena debería conocer bien.

El Planeta, le pese a quien le pese, dejó poca memoria en Cádiz, tampoco mucha en Triana y casi ninguna en Málaga, donde murió en 1856, dos años después que Antonio el Fillo, que murió en Triana, y un año antes de que Silverio se fuera a Sudamérica de picador de toros.

Audios: Antonio Hermosín

 

 

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Arahal, Sevilla, 1958. Crítico de flamenco, periodista y escritor. 40 años de investigación flamenca en El Correo de Andalucía. Autor de biografías de la Niña de los Peines, Carbonerillo, Manuel Escacena, Tomás Pavón, Fernando el de Triana, Manuel Gerena, Canario de Álora...

1COMENTARIO
  • Francisco en Paris 11 marzo, 2021

    Manuel que interesante como siempre todo lo que escribes y los audios que compartes. La siguiriya de Pepe Torres me gusta más que la de Mairena, para gustos colores. Pero si la pilla Caracol…

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