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El Gazpacho de Morón: una de cal y otra de arena

Manuela Carrasco y Enrique El Extremeño fueron lo mejor de un Festival Flamenco Gazpacho Andaluz (Morón, Sevilla) donde hubo un poco de todo, como en botica. También actuaron Moi de Morón, La Macanita, Israel Fernández y La Tremendita, entre otros.

Hubo que esperar al final para que llegara el pellizco. Lo endiñaron la diosa del baile, Manuela Carrasco, y El Extremeño, que le cantó rebuscándose en el taranto y embistiendo como nadie en la soleá. Solo por ver cómo Manuela desafiaba a la negrura del cielo levantando los brazos con sus hechuras gitanas ya mereció la pena la entrada. El Gazpacho no se olvidó del baile como hicieron semanas atrás en el Juan Talega o El Potaje Gitano de Utrera. Fue lo mejor. Aunque a juzgar por el público, se jugó el puesto inexplicablemente con La Tremendita. Esta flamenca con flow trajo frescura a la noche con su propuesta moderna. El respetable se la tragó ovacionándola hasta la saciedad. Pero si hablamos de protagonistas, incluso sin querer destacar por encima del cante cumpliendo en su faceta de guitarrista de acompañamiento, Diego del Morao puso caro el festival elevando a lo sublime la categoría de su bajañí. Como si fuera el Rey Midas, lo que tocó con sus manos se volvió de oro. Hasta una intervención floja de La Macanita sonó distinta con su sonanta a la vera. También acompañó a Israel Fernández, al que le conoce cada esquina. A pesar de que el toledano ponía de su cosecha, al cerrar los ojos se oía pulido como en un disco. Quizás imprevisible para muchos pero cansino al camaronear. Moi de Morón cantó en su casa embriagado de emoción. Fue lo que provocó que su registro estuviera algo plano, por igual en cada uno de los cantes. Se homenajeaba en el cartel a su padre Diego Cano y lo dio todo.

 

Tres cuartos de hora de retraso para empezar. Y cometieron el error de abrir con la actuación de los alumnos de la Escuela Municipal de Música y Danza añadiendo innecesariamente más vueltas al reloj. Se comprende que querían otorgarle un sitio privilegiado a la cantera moronense sobre las tablas del Gazpacho. Pero a mi parecer no es el lugar. Y así como erraron en esto, también fue un tropiezo injustificado el citar los treinta años de la muerte de Camarón y los sesenta de Tomás Pavón dejando en el olvido a El Tenazas, cantaor local que estaría celebrando cien años de su proclamación como uno de los ganadores del célebre Concurso de Cante Jondo de Granada de 1922. Ni un mísero acto, ni una sola mención.

 

Presentó Coral López, nieta de Paco del Gastor. Moi se acurrucó en las cuerdas de David de Arahal al compás de Emilio Castañeda y Antonio Amaya El Petete. Se entonó con la trilla ligándola al caracolear con los tormentos de sus negras duquelas y la toná. Después por romance se acordó de la composición que regaló Pedro Peña al recuerdo de Diego del Gastor en su obra Siscababén y prosiguió con el del Conde Olinos. Le pidió a su penita que acabara por Levante, se fue a Lebrija y Utrera por cantiñas, en la soleá anduvo por la Alcalá de Juan Talega y Joaquín el de la Paula, la Triana de La Andonda y el Morón de aquel Joselero al que le jugaban consejos de guerra. Tejió las bulerías con gusto rancio. Su voz tomaíta por la tizne del carbón rumió los cantes de Gaspar de Utrera que sonaron al aire a gloria bendita al decir que no soy viejo si sabio. Probablemente se excedió en el tiempo y en el intento de agradar. Aun así demostró que sabe lucirse sin baile, anclado en la tradición, reposando en ocasiones ese arañazo indomable que tiene en la garganta con pasión y fuerza. Por encima del grito se mostró plano en la mayor parte de su actuación. La guitarra de David tronó más rotunda que nunca. Los bordonazos que marcaban los tiempos retaron las campanas gordas de la Plaza del Ayuntamiento que interrumpieron los cantes durante toda la noche. El tocaor va cuajando en contundencia. De sensibilidad va sobrao. Las pataítas de los palmeros revelaron que llevaban el compás guardado en los tacones. Nos dejaron con la miel en los labios.

 

 

«¿Un Gazpacho evolutivo para el progreso y mejora de lo jondo con un flamenco de vanguardia? A mí que me dejen de tonterías. Incluso con la merma que la edad impone, llegó Manuela Carrasco con su experiencia y jondura para ponerlo todo en su sitio»

 

 

Con Macanito y Javi Peña a las palmas salió al escenario La Macanita para calcar una vez más el repertorio. La jerezana puso el piloto automático. Se marcó simplona y sin arriesgar la malagueña en la que fue a buscar la flor que amaba y aquella que Bernarda de Utrera metía por bulerías sentaíta en mi balcón. Dos letras y el remate del comparito mío Cuco en la seguiriya floja. Se gustó en la soleá fernandera donde sí mandó levemente rajando la voz al dejar entrever lo que fue. Las bulerías con el cuplé de María de la O a cappella sellaron una intervención tan solo correcta. Se dejó en el bolsillo parte de la desgana que en las últimas ocasiones le he visto, pero la cosa quedó en servicios mínimos. Esa voz negra, algo de entrega y la gitanería con la que respira la mantienen en el papel festivalero confundiendo sonar bien con cantar. La guitarra de Morao levantó el árbol caído para que de él no se hiciera más leña. Limpia, pura, con un soniquete imposible. La genialidad de un maestro que desenmascara los secretos de la madera llevó en volandas a quien cantó a su lado. Y vaya pataíta de age se pegó. La Macanita le debió el mayor porcentaje de sus aplausos y el caché.

 

 

Manuela Carrasco. 55 Festival Flamenco Gazpacho Andaluz. Plaza del Ayuntamiento, Morón de la Frontera (Sevilla). 2 julio 2022. Foto: Kiko Valle

 

 

Bajo una melena que ya la quisiera yo para taparme el cartón pisó con seguridad la escena el cantaor de moda. Israel Fernández y Diego del Morao encandilaron al público. Al compás, El Pirulo y Marcos Carpio. El que escribe escudriñó por los entresijos de su cante tibio dónde colarle el ole. Pero me volvió a ocurrir casi lo mismo que cuando lo vi en Alcalá hace meses. Si bien no me decepcionó tanto porque es escrupulosamente perfecto, resultó tedioso escucharlo camaronear desde que pidió el tono. Y no encontré el momento para jalearlo salvo en los fandangos con los que cerró. Especialmente en el de la Calzá, donde tuvo su gracia. El resto de la actuación era de estudio. No se le puede poner ni una pega. Coloca la voz donde quiere, conoce los cantes, tiene una velocidad envidiable y la edad idónea para seguir averiguando cómo arrancar pellizquitos en el futuro sin necesidad de que tengamos que llevarnos los alicates al festival cada vez que cante. Comenzó por soleá con versos de Bécquer y brilló en los estilos de tierras marcheneras y alcalareñas. En los tientos me gustó por Gaspar y en los tangos se paró a darle pan y circo al respetable. En las bulerías soltó un cuidado manojo de letras, muchas camaroneras, pero el dulce se lo llevó la complicada maja aristocrática de Pastora Pavón que Israel canta de lujo.

 

La Tremendita asustó con la indumentaria, propia de un concierto de rock. Pero hasta el público más veterano acabó de pie cuando lacró su momento con los tangos de Triana. Al compás de Miguel Fernández y Tremendo hijo, enfrentada a la guitarra personalísima del trianero Joselito Acedo, Rosario no dejó indiferente a nadie. ¿Cuándo ha visto El Gazpacho cantar una seguiriya corrida acompañándose con un bajo? Si Diego del Gastor levantara la cabeza… Así principiaba La Tremendita para seguir luego por alegrías encajando las de Córdoba con un sello especial además de sus abuelerías, en las que salpicó los cuplés con los que su abuela quería que se dedicara al cante. Tremenda sería la sorpresa que se llevó al ver el cambio de esta cantaora de peñas cuando se rapó el pelo, se subió a un cajón y se acompañó ella misma a la guitarra y el bajo para revolucionarse haciendo lo que quiere. Pero no deja de sonar flamenca. Ni siquiera al abordar esos giros que a mí tan poco me gustan. Tiene flow. La intensidad del bajo y el ritmillo machacón que le imprime a todo aúpan de la silla a quien no viene solo a por flamenco. Y a los demás parece que también. Para mí sobra, aunque no dejo de reconocer que en otro ambiente queda que ni pintá. Aquí resultó un despropósito que gustó a jóvenes y ancianos.

 

Ya lo avisó la presentadora. Este sería el comienzo de un Gazpacho evolutivo para el progreso y mejora de lo jondo con un flamenco de vanguardia. Pero a mí que me dejen de tonterías. ¿Mejora? ¿Progreso? Incluso con la merma que la edad impone, llegó Manuela con su experiencia y jondura para ponerlo todo en su sitio. Gobernó el baile sevillano con rabia, sin demasiadas flores en los pies, con desplantes y braceos de locura. La planta de esta gitana vale millones. Y el cante de El Extremeño es la horma de sus zapatos porque se apoya en él. Enrique la empuja arrebatadoramente hacia lo indecible del arte. Se fundieron los metales del eco atronador del cante con el baile de la diosa que dicta el camino. Danzó un taranto recogido, sobrecogedor, donde hasta el paseo dolía. Pero fue en la soleá con las arremetías de Enrique donde Manuela aclaró sin dudas quién manda en el baile. Supo pararse hasta herir. Se arremolinaba gozosa con los quejíos solemnes de El Extremeño y pegaron juntos todos los pellizcos que se dejó en casa el resto de artistas del cartel. Los acompañaron al cante, palmas y guitarra Ezequiel Montoya y Zamara Carrasco, Joaquín y Ramón Amador. Fue lo mejor de un Gazpacho donde hubo un poco de todo, como en botica. Un festival de tradiciones que parece haberse apuntado a pasear en los nuevos tiempos dando una de cal y otra de arena.

 

 

Ficha artística

55 Festival Flamenco Gazpacho Andaluz
Plaza del Ayuntamiento, Morón de la Frontera
2 de julio de 2022

Presentadora: Coral López

Cante: Moi de Morón
Guitarra: David de Arahal
Palmas: Emilio Castañeda y Antonio Amaya El Petete

Cante: La Macanita
Guitarra: Diego del Morao
Palmas: Macanito y Javi Peña

Cante: Israel Fernández
Guitarra: Diego del Morao
Palmas: El Pirulo y Marcos Carpio

Cante: La Tremendita
Guitarra: Joselito Acedo
Palmas: Miguel Fernández y Tremendo hijo

Baile: Manuela Carrasco
Cante: Enrique el Extremeño
Cante en el cuadro: Ezequiel Montoya y Zamara Carrasco
Guitarra: Joaquín y Ramón Amador
Violín: Elisa Prenda
Percusión: José Carrasco
Palmas: El Baratito

 

 

Moi de Morón. 55 Festival Flamenco Gazpacho Andaluz. Plaza del Ayuntamiento, Morón de la Frontera (Sevilla). 2 julio 2022. Foto: Kiko Valle

 

Moi de Morón. 55 Festival Flamenco Gazpacho Andaluz. Plaza del Ayuntamiento, Morón de la Frontera (Sevilla). 2 julio 2022. Foto: Kiko Valle

 

David de Arahal y Moi de Morón. 55 Festival Flamenco Gazpacho Andaluz. Plaza del Ayuntamiento, Morón de la Frontera (Sevilla). 2 julio 2022. Foto: Kiko Valle

 

La Macanita. 55 Festival Flamenco Gazpacho Andaluz. Plaza del Ayuntamiento, Morón de la Frontera (Sevilla). 2 julio 2022. Foto: Kiko Valle

 

La Macanita y Diego del Morao. 55 Festival Flamenco Gazpacho Andaluz. Plaza del Ayuntamiento, Morón de la Frontera (Sevilla). 2 julio 2022. Foto: Kiko Valle

 

La Macanita. 55 Festival Flamenco Gazpacho Andaluz. Plaza del Ayuntamiento, Morón de la Frontera (Sevilla). 2 julio 2022. Foto: Kiko Valle

 

 

Diego del Morao. 55 Festival Flamenco Gazpacho Andaluz. Plaza del Ayuntamiento, Morón de la Frontera (Sevilla). 2 julio 2022. Foto: Kiko Valle

 

Israel Fernández. 55 Festival Flamenco Gazpacho Andaluz. Plaza del Ayuntamiento, Morón de la Frontera (Sevilla). 2 julio 2022. Foto: Kiko Valle

 

Israel Fernández y Diego del Morao. 55 Festival Flamenco Gazpacho Andaluz. Plaza del Ayuntamiento, Morón de la Frontera (Sevilla). 2 julio 2022. Foto: Kiko Valle

 

La Tremendita. 55 Festival Flamenco Gazpacho Andaluz. Plaza del Ayuntamiento, Morón de la Frontera (Sevilla). 2 julio 2022. Foto: Kiko Valle

 

La Tremendita y Joselito Acedo. 55 Festival Flamenco Gazpacho Andaluz. Plaza del Ayuntamiento, Morón de la Frontera (Sevilla). 2 julio 2022. Foto: Kiko Valle

 

La Tremendita. 55 Festival Flamenco Gazpacho Andaluz. Plaza del Ayuntamiento, Morón de la Frontera (Sevilla). 2 julio 2022. Foto: Kiko Valle

 

Enrique El Extremeño. 55 Festival Flamenco Gazpacho Andaluz. Plaza del Ayuntamiento, Morón de la Frontera (Sevilla). 2 julio 2022. Foto: Kiko Valle

 

Manuela Carrasco y Enrique El Extremeño. 55 Festival Flamenco Gazpacho Andaluz. Plaza del Ayuntamiento, Morón de la Frontera (Sevilla). 2 julio 2022. Foto: Kiko Valle

 

Manuela Carrasco. 55 Festival Flamenco Gazpacho Andaluz. Plaza del Ayuntamiento, Morón de la Frontera (Sevilla). 2 julio 2022. Foto: Kiko Valle

 

 

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Cantaor de la escritura. Jondura utrerana extrema.

6 COMMENTS
  • Iván M 3 julio, 2022

    Arza!
    Ahora escribe tú algo.
    La impresión que me queda es que me he perdío lo de Manuela y Enrique, no lo demás.
    Creo se me entiende…

    • Kiko Valle 4 julio, 2022

      Gracias Iván M. Se te entiende jeje. Abrazos.

  • Vicente Sanchez 4 julio, 2022

    Cuanto más te leo , más me gustan tus crónicas y tus críticas Kiko Valle . Me gusta como repartes tus criterios a diestro y siniestro , a cal y arena sin arrugársete la camisa jajajajaja . . me encanta !!!

    • Kiko Valle 4 julio, 2022

      Gracias Vicente Sánchez. Un gusto que te agraden. Abrazos.

  • Jose 6 julio, 2022

    Últimamente he leído algunas críticas que más bien parecían programas de mano… Se podrá estar de acuerdo o no, total o parcialmente, pero desde luego con crónicas como esta se agradece que no escatime en palabras y llame a las cosas por su nombre.
    Tengo la sensación de haber estado allí.
    Gracias.

    • Kiko 7 julio, 2022

      Muchas gracias. Me alegro que se reciba así.

      Saludos flamencos.

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