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Carmen Arjona: «Al flamenco se llega con el alma abierta»

Entrevista a la periodista andaluza Carmen Arjona Pabón, que ha publicado el libro 'Pepe El Cachas. Perdona que te moleste' (Fénix Editora), una descripción esmerada y emotiva de un gran aficionado al arte jondo de La Puebla de Cazalla.


Un libro sobre un aficionado. Esto es nuevo, definitivamente. Carmen Arjona Pabón –nacida en Almargen, Málaga, y residente en Castilleja de Guzmán, Sevilla–, licenciada en periodismo y doctora en Flamenco, lo tiene claro: «En el flamenco hay artistas que cantan, que bailan, que tocan, que hacen compás. Hay quien pinta, hay quien escribe, hay quien compone una poesía maravillosa para luego ser cantada. Y siempre se nos olvida que el flamenco necesita un público, unos aficionados. Gente que ama el flamenco. Personas que amamos el flamenco, que lo defendemos, lo protegemos. Que idolatramos nuestra música más insigne. Es una música excelsa, una música que nace en Andalucía, que el aficionado cuida con mimo y esmero. Procura conocerla, entenderla e incluso cantarla, si tiene facultades. La palabra ‘aficionado’ es muy importante y se usa en vano, porque se llama aficionado a la persona que va a un teatro a escuchar flamenco. El aficionado necesita saber, conocer, comprender cuál es el espíritu flamenco. Y eso Pepe El Cachas lo hacía muy bien».

 

Se refiere Carmen a José Rubio Angorrilla, gran aficionado de La Puebla de Cazalla (Sevilla), anticuario de profesión, fallecido en mayo de 2021. Para la humanidad, Pepe El Cachas –un mote búmeran, descúbranlo en la segunda mitad de este vídeo–. El buen amigo que le enseñó a estinguí. «Mantiene ese legado, lo transmite. Es un poco maestro, un poco mentor, un poco mecenas, adobado siempre con una grata ironía, con un sarcasmo muy personal, y con una forma muy libre y muy justiciera de ver la vida. Él era un personaje, no una simple persona. Yo siempre le llamé el líder». No se podía olvidar esa gran figura. Carmen necesitaba homenajearlo, que su memoria quedara viva. Y dibuja mediante palabras su espíritu, su parte abstracta.

 

 

«Usted lo primero que tiene que hacer es sentarse delante del artista, escuchar y sentir. (…) No se puede entrar al flamenco entendiendo. Hay que entrar al flamenco con el alma abierta y queriendo comprenderlo, sentirlo. El flamenco es sentimiento. Hay que sentir»

 

 

Y claro, aprovechamos nuestra charla audiovisual con Carmen Arjona para hablar sobre el papel de la mujer en el flamenco –ciertamente curioso que su nombre no haya figurado en la cartelería de esas jornadas de crítica flamenca femenina en la Bienal– y sobre su carrera profesional como cronista de lo jondo. Bohórquez escribió de ella que le gusta restregarse el cante jondo por la piel hasta hacerse sangrar. «Es verdad. A mí me gusta determinado cante. Me gusta el cante cuando me hace vibrar, cuando me hace estremecer. Cuando los vellos se me ponen de punta. Cuando estoy escuchando una seguiriya, una toná, una soleá o un fandango y se me caen las lágrimas por el rostro. Ese es el flamenco que a mí me gusta, el que hace sentir». Y se emociona al decirlo. Así es Carmen Arjona. Chanela tela marinera. Y lo vive con pasión.

 

Por cierto, mi señora. ¿Para disfrutar de este arte hay que chanelar o no? «Algunas personas me dicen: yo no voy al flamenco porque como no entiendo… Y yo intento que olviden esa reflexión, que además nadie la exige. Usted lo primero que tiene que hacer es sentarse delante del artista, escuchar y sentir. Una vez que el flamenco ya está entrando, que sientes esas emociones, que distingues la alegría de la pena, no solo lo que dice la letra sino la forma de expresarla del propio cantaor, los tiempos que tienen los diferentes cantes… Empiecen por ahí. Por dejar que el flamenco lo invada a uno de una manera fácil, cómoda, sin exigencias. Ineludiblemente, el siguiente paso es empezar a distinguir, aunque sea solo un fandango de una soleá. Después viene todo lo demás. No se puede entrar al flamenco entendiendo. Hay que entrar al flamenco con el alma abierta y queriendo comprenderlo, sentirlo. El flamenco es sentimiento. Hay que sentir».  

 

 

«No hay nada peor que comer sin tener hambre y descansar sin estar cansao» (Pepe El Cachas)

 

 

 

 

La periodista andaluza Carmen Arjona Pabón, autora del libro ‘Pepe El Cachas. Perdona que te moleste…’ (Fénix Editora). Casa de la Memoria, Sevilla.

 

Carmen Arjona Pabón le muestra su libro ‘Pepe El Cachas. Perdona que te moleste…’ a Rosana de Aza, gestora de la Casa de la Memoria, Sevilla.

 


Sevilla, 1969. Periodista andaluz de intereses etéreos y estrofas cabales. Tres décadas de oficio en prensa musical y cultural. Con arrimo y sin arrimo, para seres de cualesquier afecto.

2 COMMENTS
  • José María Ruiz Fuentes 13 octubre, 2022

    Al menos esta mujer piensa bien, con tan solo un fandango bien cantaor te levanta de la silla y a gritado ole así se canta, porque hay que saber trasmitirlo con grandeza para que llegue a tu alma

  • Carmen Arjona 15 octubre, 2022

    Muchas gracias José María Ruiz Fuentes. Compartimos sentimiento flamenco.

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